No soy un iluminado espiritualmente hablando. Si llegué a la meditación fue porque lo necesitaba. Y aunque no me convirtió en un sabio zen o un monje budista, lo que aprendí me ayudó mucho.
Hasta hace unos años no consideraba que podía entrenar mi mente, así como uno entrena el cuerpo. La meditación me parecía algo lejano o medio místico. Pero leí un libro que cambió mi percepción y la práctica me lo demostró.
El libro se llama Headspace y fue escrito por Andy Puddicombe, co-fundador de la aplicación Headspace. Su lema es que 10 minutos pueden marcar la diferencia para hacer espacio en nuestra mente.

Meditación, atención plena y espacio mental
Cualquier cosa que implique a la mente se va a beneficiar de la meditación.
Y si lo pensás, todo involucra a la mente, incluso las actividades físicas.
¿Hay alguna diferencia entre meditación y atención plena?
La atención plena implica estar presente, en este momento, sin distracciones. Implica hacer permanecer la mente en su estado natural de consciencia, libre de cualquier pensamiento parcial o juicio.
La meditación es simplemente una técnica que te proporciona las condiciones óptimas para la práctica de la habilidad de la atención plena.
Y eso nos lleva al resultado más importante: el espacio mental.
Específicamente hace referencia a una sensación subyacente de tranquilidad, una sensación de plenitud o de satisfacción inalterable, sin importar qué emoción pueda estar en juego en ese momento.
La realidad es que experimentar esto es lo más cercano a felicidad que conozco (distinto de placer, excitación, etcétera). Y si la meditación ayuda a conseguir eso, ¿por qué no probarlo?
La aclaración que hice entre paréntesis fue importante y no debe obviarse: esto no es para cagarte de risa o sentirte eufórico. Es más bien una sensación de satisfacción tranquila, donde sabés que no necesitás más, todo está bien.
Es normal, sobre todo en el mundo sobreestimulado en que vivimos, que nos veamos atrapados en búsqueda de una experiencia o sensación que después necesite ser alimentada todo el tiempo, ya sea con comida, bebidas, drogas, ropa, lujos, relaciones, trabajos.
El punto de partida es darnos cuenta de que es la mente misma quien define nuestra experiencia. Por esa razón el entrenamiento de la mente es tan importante.
¿Por qué meditar?
Si sos como yo, capaz querés conocer razones probadas científicamente de que esto es útil, beneficioso o seguro.
Afortunadamente, en los últimos años, el avance de la tecnología de obtención de imágenes por resonancia magnética ha posibilitado que los neurólogos sean capaces de observar el cerebro. Y gracias a eso han sido capaces de descubrir qué sucede exactamente en el cerebro cuando estamos aprendiendo a meditar.
A mí también me marcó saber que los mayores avances de neurociencia se produjeron en las últimas décadas (no muchas). Hoy sabemos que la estructura del cerebro puede cambiar a lo largo de un proceso denominado neuroplasticidad.
Así que acá van las razones científicas que más me gustaron para compartir:
- La meditación activa partes del cerebro relacionadas con la felicidad
Los neurólogos de la Universidad de Wisconsin han descubierto que, después de ocho semanas de prácticas de atención plena, los participantes experimentaron un cambio significativo en la actividad cerebral desde el lado derecho al izquierdo, lo que correspondió con un aumento de la sensación de felicidad y bienestar.
- Las técnicas de atención plena reducen la intensidad de las emociones negativas
Han descubierto que “etiquetando” estas emociones y de ese modo siendo más conscientes de ellas, la intensidad se reducía notablemente.
- La meditación reduce los efectos nocivos del estrés
- Se ha comprobado que la atención plena reduce la ansiedad
Un increíble 90% de los participantes de un estudio documentaron una reducción significativa de la ansiedad y la depresión, tras únicamente ocho semanas de aprendizaje.
- La meditación te hace menos sensible al dolor
Las áreas del cerebro que regulan el dolor y la emoción eran significativamente más gruesas en los meditadores que en los no meditadores. Esto es importante, porque cuanto más gruesa es la región, menor es la sensibilidad al dolor.
- Meditación y autocontrol
Los investigadores que estudian la efectividad de las técnicas de atención plena han encontrado que tras cinco días meditando durante cortos períodos de tiempo, los participantes experimentaron un incremento de flujo sanguíneo en el área del cerebro que ayuda a controlar las emociones y el comportamiento.
Las técnicas de atención plena han demostrado ser efectivas en el tratamiento contra la adicción a las drogas, el tabaquismo y los desórdenes alimenticios.
- Las técnicas de atención plena mejoran la actuación en situaciones de estrés
- La meditación puede reducir a la mitad el tiempo que tardas en quedarte dormido
Más allá de meditar
El libro divide la experiencia en tres niveles:
- Enfoque. Esto significa descubrir las dinámicas de la mente y cómo se comporta esta cuando practicás la técnica.
- Práctica. Acá interviene la meditación, sentarte cada día, sin esperar nada extravagante.
- Integración. Llevar esa presencia al día a día.
Al principio pensaba que era algo que solo hacías “aparte”, pero lo bueno de aplicar la atención plena al resto del día es que no se necesita un tiempo suplementario. Podés intentar aplicar esa atención plena en todo lo que quieras.
Un pequeño ejercicio y cierre
Te invito a intentar ahora el primer y más sencillo ejercicio: no hacer nada.
Sentate con los ojos cerrados por uno o dos minutos a observar tu respiración.
Si bien al inicio medité todos los días por varios meses, hoy en día no lo hago diario ni pretendo hacerlo perfecto. Pero ya al menos cambió mi forma de mirar ciertas cosas y de reaccionar.
Como dije al inicio, no soy un iluminado. Ni tampoco una persona nueva. Pero soy un poco más consciente, y por ahora eso alcanza.
En otra publicación voy a profundizar los aspectos prácticos de los tres niveles: enfoque, práctica e integración.
Y espero te ayude como a mí.
1 comentario en "Hacé espacio en tu mente – Mindfulness y ciencia"